¿MI BEBÉ ESTÁ CRECIENDO BIEN?

Autor: Dra Francia Rocha Pediatra, puericultora y docente Riesgo en el Neurodesarrollo Infantil - 

“El crecimiento infantil es un capítulo extraordinario pero que suele inquietar a los padres de manera frecuente, convirtiéndose en unos de los aspectos más consultados en pediatría”
 

Buenas buenas. Seguramente esta pregunta la hemos escuchado más de una vez en algunas familias, para expresar su preocupación en relación con el crecimiento de los niños. Y tienen razón, no son simples impresiones, el crecimiento infantil es un tema que suele inquietar de manera frecuente, convirtiéndose en unos de los aspectos más consultados en pediatría. 
Por lo tanto, uno de mis compromisos como pediatra es acompañarlos con estas letras para darles un poco de orientación y tranquilidad, porque hay varios aspectos para tener en cuenta que veremos a continuación.

El crecimiento varía según la edad

Lo primero que vamos a aprender es cómo son los ritmos de crecimiento de los bebés. Estos están desde la concepción y son variables en el tiempo, es decir según la edad del bebé.  Para hacernos una idea, un embrión de 6 semanas de gestación tiene el tamaño de un grano de arroz, ósea 3-4 mm, pero a las 12 semanas toma el tamaño de un limón, ósea a medir 6-7 mm de longitud. Cierren los ojos por un momento, e imaginen esta progresión en solo 6 semanas. Sin embargo, es más interesante aún lo que ocurre al interior de ese cuerpo en formación. ¿Por qué? Porque en ese momento del embarazo hay órganos que ocupan casi la totalidad de ese limoncito. Por ejemplo, el cerebro. ¿Increíble no? Pues más asombroso es lo que sigue.

El crecimiento infantil es un proceso complejo que no se limita a la evaluación externa y que exige la participación de todos los sistemas del organismo.  Sin embargo, hay unos que podemos vigilar más activamente, porque nos da una idea global.                                                                  

¿Sabías que los órganos internos también crecen?

El ser humano es la única especie dentro del reino animal que requiere de la vida fuera del útero para completar su crecimiento potencial, como lo explica Helen Ball antropóloga de la Universidad de Durham. Ahora, siguiendo el ejemplo del cerebro, al nacer tenemos solo el 25% de su tamaño final, por lo tanto, hay un 75% faltante que solo se hará efectivo si las condiciones son propicias y la neuroestimulación es adecuada, afirma Ellie Dommett, de La Universidad Abierta en Reino Unido.

Todo lo anterior lo supervisamos los pediatras de manera indirecta cuando medimos la cabeza de tu bebé con una cinta métrica especial. Así, nos informamos sobre el tamaño del cerebro, el cual los dos primeros años es proporcionalmente más grande. Pasando de 34-35 cm al nacer a 45-46 cm al año de vida. Esto se explica porque este periodo es el de mayor conectividad neuronal.

Les sigo contando. Sumado a lo anterior, los pediatras vigilamos otro sistema como el músculo esquelético con otras medidas, es el caso de la estatura. ¿Esa es la misma talla? Si, también se le dice así. La talla o estatura es una de las mediciones que más preocupan a los padres. Efectivamente, si no la vigilamos algunas enfermedades se nos pueden escapar y no ser tratadas a tiempo. Sin embargo, hay otras medidas como el peso y la circunferencia del brazo, que también nos orientan en la evaluación. Entonces, sabemos que un niño va bien si:  aumenta de talla 2 cm por mes durante los 3 primeros meses de vida, o si durante el primer año de vida ha aumentado 25 cm con respeto a la talla al nacer.  Se estima que esta es la única etapa de la vida en que crecemos tanto.  ¿Es bastante no?  

Por eso es tan importante para nosotros los pediatras acompañarlos en este primer año de vida verificando que todo marche sobre ruedas.  Sin olvidar algunas situaciones especiales como el caso de los bebés prematuros, donde estas metas pueden variar. Por otro lado, hay bebés sanos que no logran estas cifras y eso no los etiqueta como enfermos. Dicho esto, y conociéndolos, no salgan a buscar la cinta métrica para medir a sus tesoritos.

Yo, realmente comprendo que esta situación puede mortificarles incluso ser causa de disputas familiares, pero insisto, estos números son referencias en las cuales nos apoyamos los pediatras según las guías internacionales de salud infantil.

En resumen, mis queridas familias, quiero despedirme dejándole dos pequeñas tareas: Número uno, si quiere saber cuánto creció su bebé no deje de llevarlo a los controles. Número dos, si es el caso contrario, y le parece que no avanza, no se asuste, y escríbame. ¿Fácil no?

Avec plaisir

France

@creciendoconfrance

creciendoconfrance@gmail.com

Imagenes: Canva.com

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